Puente de evidencia

¿Acaso no fue un solo Dios quien nos creó?

Esta página examina “¿Acaso no fue un solo Dios quien nos creó?” desde los textos primarios que controlan la cuestión. Distingue lo verificado, lo posible y lo no sustentado sin convertir una conclusión teológica posterior en prueba del significado original.

Lo que estableció este artículo

Malaquías 2:10 reprende la traición al pacto apelando a un Padre y un Dios. Un trinitario puede afirmarlo, pero el versículo no enseña tres personas divinas; esa ontología debe venir de una fuente posterior.

  • Verificado: Malaquías 2:10 apela a un Padre y un Dios como base de fidelidad al pacto.
  • Verificado: el Shemá es confesión explícita de la unidad de Hashem.
  • Verificado: la Torá distingue al Dios Uno de agentes creados y prohíbe adoración no autorizada.
  • Posible en teología cristiana posterior: tres distinciones personales compatibles con un ser divino.
  • No sustentado por Malaquías 2:10: que “un Dios” enseñe o exija tres personas coiguales.
  • ¿Puede sostenerse la Trinidad frente a Sinaí bajo el Shemá y el texto de prueba?

La pregunta que sigue abierta

¿Puede sostenerse la Trinidad frente a Sinaí bajo el Shemá y el texto de prueba?

Por qué este libro es el siguiente paso

Este libro separa lo que Malaquías afirma de la ontología posterior añadida.

Para someter la pregunta restante a una revisión completa, continúa con The Trinity vs Absolute Unity: Sinai, Divine Simplicity, and the Limits of Relational Godhood. El libro amplía de manera sistemática la misma prueba de fuentes y límites del pacto.