Puente de evidencia
Pero ¿esas tentaciones fueron puramente externas, como palabras que rebotan contra una pared?
El lector debe poder explicar si esas tentaciones fueron puramente externas, como palabras que rebotan contra una pared, a partir del relato evangélico como evidencia hostil, la regla rectora de la Torá y toda cuestión fáctica o textual de la narración, sin depender de autoridad denominacional ni de consignas contramisioneras.
Lo que estableció este artículo
La afirmación cristiana de que Jesús fue tentado y, aun así, no pecó no es contradictoria solo porque hubo tentación. La Torá distingue entre enfrentarse al mal y elegirlo. La pregunta más difícil es si los relatos evangélicos ofrecen evidencia suficiente para describir las tentaciones como deseo interior, prueba puramente externa o algo intermedio.
- Verificado: los Evangelios presentan a Jesús como alguien tentado o puesto a prueba.
- Verificado: los relatos lo presentan rechazando los actos propuestos.
- Verificado: la tentación no es idéntica al pecado.
- No resuelto por el relato evangélico: la psicología interior precisa de esas tentaciones.
- Posible dentro de la teología cristiana: una verdadera tentación humana sin pecado.
- Sin apoyo: tratar el mero hecho de la tentación como prueba de que Jesús pecó.
La pregunta que sigue abierta
¿Qué afirmaciones sobre las palabras y acciones de Jesús sobreviven cuando el relato evangélico, la regla rectora de la Torá y los límites de la evidencia psicológica controlan la prueba?
Por qué este libro es el siguiente paso
Este libro amplía la pregunta por la tentación a una revisión de las palabras, acciones y predicciones atribuidas a Jesús bajo las categorías de la Torá.
Para continuar la investigación que abre «Pero ¿esas tentaciones fueron puramente externas, como palabras que rebotan contra una pared?», consulta DID JESUS SIN?: 88 Charges Against the Gospel Jesus Tested Under the Torah. El libro amplía de manera sistemática la misma prueba de fuentes, contexto y límites del pacto.
